Con una inversión histórica de 150 millones de pesos, el gobierno de Puebla lanzó este julio el programa “Seguridad para el Campo y Seguridad Comunitaria”, una estrategia ambiciosa que busca transformar la producción agrícola en una de las regiones más vulnerables del país. Con dicha iniciativa adelanto la entrega de de 27 módulos de maquinaria pesada, incluyendo tractores, drones, sembradoras y equipos de precisión, enfocados en mejorar la productividad de pequeños productores de temporal, entrega que estaba prevista para 2026.
El gobernador Alejandro Armenta, acompañado por más de 5 mil campesinas y campesinos, encabezó la entrega en el municipio de Libres. El mandatario calificó esta acción como “justicia social en movimiento”, asegurando que el objetivo es claro: devolver dignidad, autosuficiencia alimentaria y oportunidades reales a más de 400 mil familias rurales.
“Esta maquinaria es para quienes no tienen ni para sembrar. Vamos a pagar el tractorista, el diésel, el fertilizante y el barbecho, sin compadrazgos ni corrupción. Esto es justicia para quienes más lo necesitan”, enfatizó Armenta.

TECNOLOGÍA PARA EL CAMPO… Y PARA EL CONTROL
Uno de los aspectos más destacados del programa es la integración de vigilancia satelital y herramientas de inteligencia tecnológica para garantizar la trazabilidad del uso de los recursos. “Sabremos dónde están los tractores. Si no están donde deben, alguien tendrá que rendir cuentas”, advirtió el gobernador.
Además, el esquema incluye la participación comunitaria directa, con mujeres como tesoreras encargadas de la administración local de los recursos. “Nada de moches, nada de milpas corruptas. Aquí el dinero lo administra el pueblo y se invierte en beneficio del pueblo”, sentenció Armenta.
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura estatal, el paquete entregado incluye 54 tractores, 24 drones fumigadores y más de 280 implementos agrícolas, distribuidos entre las 27 microrregiones del estado. En total, se busca atender este año unas 134 mil hectáreas, como parte de una meta a mediano plazo para recuperar 600 mil hectáreas actualmente improductivas.
Con la incorporación de maquinaria moderna y el uso de drones, las autoridades aseguran que los trabajos de campo que antes tomaban días, ahora podrán realizarse en horas, reduciendo la exposición a químicos y mejorando la eficiencia en las labores de siembra y fumigación.

SEGURIDAD RURAL Y RECONSTRUCCIÓN DEL TEJIDO SOCIAL
Paralelamente, el secretario de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, anunció un refuerzo importante en las zonas rurales: 150 patrullas, 218 cámaras en autopistas, 13 torres de videovigilancia y una inversión en caminos rurales con 350 mil litros de diésel para rehabilitación.
Este enfoque integral, que combina maquinaria, tecnología, seguridad y organización comunitaria, forma parte del Programa de Obra Comunitaria, el cual contempla más de 4,000 acciones en todo el estado, con una bolsa de 1,000 millones de pesos. Su propósito es claro: reconstruir el tejido social desde las bases, con participación ciudadana y rendición de cuentas como eje.
En medio de la crisis alimentaria y la migración del campo a las ciudades, esta estrategia coloca a Puebla como uno de los estados más activos en políticas de reindustrialización agrícola con enfoque social. Como lo dijo el presidente municipal de Libres, Mario Díaz Hernández:
“Libres fue el granero de México, y con acciones como esta, lo sigue siendo.”

