La transición hacia maquinaria pesada libre de emisiones acaba de dar un paso importante. Volvo Construction Equipment anunció el inicio de la producción en serie de sus modelos A30 Electric y A40 Electric, convirtiéndose en el primer fabricante en llevar camiones articulados eléctricos de este tamaño a una fase industrial real.

Este movimiento no es menor: implica pasar de prototipos y pruebas piloto a producción a escala, algo que históricamente marca el punto donde una tecnología deja de ser promesa y se vuelve solución viable en campo. En este caso, aplicada a uno de los equipos más demandantes en consumo energético dentro de la construcción y la minería.

Los nuevos modelos, que fueron presentados inicialmente durante Bauma 2025, están diseñados para aplicaciones intensivas como canteras y operaciones mineras, donde la reducción de emisiones puede tener un impacto significativo. De hecho, el interés del mercado ha sido tal que la marca destaca una creciente disposición de los clientes a adoptar soluciones de cero emisiones en estos segmentos.

La producción se lleva a cabo en la planta de Braås, Suecia, un sitio con peso histórico para la marca, ya que ahí mismo nació en 1966 el primer camión articulado del mundo, conocido como “Gravel Charlie”. Hoy, más de medio siglo después, ese mismo lugar se convierte en el punto de partida de una nueva generación eléctrica.

Imagen Volvo CE

En términos de capacidades, el A30 Electric ofrece una carga útil de aproximadamente 29 toneladas, mientras que el A40 Electric alcanza las 39 toneladas, posicionándose entre los equipos eléctricos más grandes dentro del portafolio de Volvo CE. Además, pueden operar hasta seis horas con una sola carga, dependiendo del tipo de trabajo, lo que los hace viables incluso en aplicaciones exigentes.

Uno de los factores clave detrás de este desarrollo es el potencial de reducción de emisiones en equipos que, por su naturaleza, suelen operar durante largas jornadas y con altos niveles de consumo energético. La electrificación en este segmento no solo apunta a la sostenibilidad, sino también a mejoras en costos operativos a largo plazo.

Las primeras unidades serán entregadas a clientes en Reino Unido y Noruega, con una expansión progresiva hacia otros mercados europeos a lo largo de 2026.

Con este avance, Volvo no solo reafirma su papel histórico como pionero de los camiones articulados, sino que ahora también busca liderar su siguiente evolución. Porque sí, electrificar maquinaria ligera ya era tendencia… pero electrificar equipos de 40 toneladas ya es otro juego.

Fuente: Volvo CE

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