El fabricante norteamericano de maquinaria agrícola y de construcción John Deere presentó una nueva generación de excavadoras bajo la denominación DEX (Deere Excavators), integrada inicialmente por los modelos 210 P, 230 P y 260 P. Esta nueva línea representa un cambio importante para la empresa, ya que se trata de las primeras excavadoras de su categoría desarrolladas con tecnología propia de John Deere por sus equipos globales de ingeniería.
Las máquinas son fabricadas en Indaiatuba, Brasil, y están destinadas al mercado latinoamericano a partir de septiembre de 2026. Antes de su lanzamiento, las excavadoras fueron sometidas a pruebas en diferentes países y aplicaciones, acumulando más de 165,000 horas de validación a nivel mundial.
El principal objetivo de la nueva generación DEX es mejorar la productividad, precisión, seguridad, conectividad y facilidad de operación. John Deere busca que estas excavadoras no solamente sean máquinas de mayor capacidad, sino equipos integrados con tecnología digital que permitan al operador trabajar de manera más eficiente y reducir desperdicios, retrabajos y tiempos improductivos.
Uno de los aspectos más importantes de las DEX es la incorporación de sistemas tecnológicos destinados a automatizar y facilitar determinadas tareas. Entre ellos se encuentra SmartGrade 2D, un sistema de nivelación inteligente que utiliza referencias digitales del terreno para ayudar al operador a realizar excavaciones con mayor precisión. También se incorpora SmartWeigh, un sistema de pesaje inteligente que mide en tiempo real la cantidad de material desplazado. Esta información permite controlar mejor los volúmenes transportados y conocer con mayor precisión la productividad de la operación.
En materia de seguridad, las excavadoras cuentan con diferentes soluciones. El Control Inteligente ayuda a gestionar automáticamente determinados movimientos del brazo, la pluma y el cucharón. Asimismo, las Cercas Virtuales permiten establecer límites de operación para ayudar a evitar colisiones con estructuras, obstáculos o zonas restringidas.
La visibilidad del operador también recibe mejoras mediante sistemas de visión panorámica y detección de obstáculos. Esto resulta especialmente importante en obras donde existe circulación de personas, camiones y otros equipos.
Otro elemento fundamental es la conectividad. Todas las DEX están conectadas al John Deere Operations Center, plataforma que permite monitorear las máquinas a distancia, analizar datos de operación, realizar diagnósticos y proporcionar soporte técnico remoto. De esta manera, la información de la excavadora puede utilizarse para tomar decisiones relacionadas con productividad, mantenimiento y disponibilidad.
John Deere también rediseñó completamente la cabina de las DEX con la intención de ofrecer mayor comodidad, ergonomía y facilidad de control. La cabina es más espaciosa y funciona como un centro de control de la máquina.
Dependiendo de la configuración, incorpora pantallas táctiles G5 de 10 o 12 pulgadas y el sistema CommandArm, que concentra los principales controles al alcance del operador. Los joysticks electrohidráulicos son programables, permitiendo adaptar los controles a las preferencias del operador y a las necesidades de diferentes trabajos.
El sistema electrohidráulico ofrece respuestas más rápidas y precisas, además de permitir ajustar desde la cabina el caudal y la presión hidráulica. Esto incrementa la versatilidad de la máquina cuando se utilizan diferentes implementos.
En cuanto al confort, las excavadoras pueden contar con asientos premium con diferentes regulaciones, calefacción y ventilación, aire acondicionado más eficiente, radio Bluetooth y sistema de arranque sin llave mediante una contraseña individual.
Una de las innovaciones más importantes para el servicio técnico es el Acceso Remoto a la Pantalla (RDA). Mediante este sistema, un técnico puede visualizar de manera remota la pantalla de la excavadora para ayudar al operador, realizar ajustes y efectuar actualizaciones de software. También existe el Control Remoto de Pantalla (RDC), que permite configurar información del monitor desde fuera de la cabina con autorización del operador.
La visibilidad se complementa con iluminación LED de trabajo y, opcionalmente, un sistema de cuatro cámaras colocadas en diferentes puntos de la máquina. Estas tecnologías ayudan a disminuir los puntos ciegos y mejorar la seguridad, especialmente durante trabajos nocturnos.
Las nuevas DEX fueron diseñadas pensando en aplicaciones exigentes y ambientes de trabajo adversos. John Deere realizó modificaciones estructurales con el objetivo de incrementar la vida útil de los componentes, mejorar la disponibilidad de la máquina y reducir los costos de mantenimiento.
Los chasis y las estructuras frontales utilizan acero estructural de alta resistencia. Además, el nuevo sistema de pasadores y bujes puede incrementar hasta cinco veces la vida útil de determinados componentes, disminuyendo el desgaste y la frecuencia de intervenciones.
El tren de rodaje también fue reforzado. De acuerdo con John Deere, su durabilidad aumentó aproximadamente 20 %. Los cucharones cuentan con un nuevo diseño y materiales más resistentes al desgaste, lo que puede aumentar su vida útil hasta en 12 %.
Estas mejoras tienen un impacto directo en el costo total de propiedad, ya que una mayor durabilidad puede significar menos paros, menos mantenimiento y una mayor disponibilidad del equipo.
En términos de desempeño, las nuevas excavadoras ofrecen mejoras en fuerza de excavación, capacidad de elevación y profundidad de excavación, además de buscar una mayor eficiencia operativa y un menor consumo de combustible.
En conclusión, las nuevas excavadoras John Deere DEX 210 P, 230 P y 260 P representan una evolución importante en la estrategia de John Deere para el mercado de construcción. La propuesta combina automatización, conectividad, seguridad, comodidad, durabilidad y desempeño en una sola plataforma.
Fuente: Deere & Company
