Volvo L120 Electric reforzó su propuesta para el segmento de maquinaria pesada eléctrica con una nueva serie de mejoras enfocadas en rendimiento, eficiencia y operación en condiciones demandantes. El cargador frontal de 20 toneladas métricas, considerado uno de los más grandes de su tipo en Norteamérica, incorpora actualizaciones orientadas a aumentar la capacidad de trabajo en sectores como reciclaje, manejo de residuos, infraestructura y operaciones industriales.

Entre las principales novedades destaca un nuevo sistema de válvula de frenado eléctrico que optimiza la respuesta de frenado y mejora la recuperación de energía durante la desaceleración. Gracias a este sistema regenerativo, la máquina puede recuperar hasta 15% de energía para extender el tiempo de operación y reducir el desgaste de los frenos, incluso cuando la batería trabaja con altos niveles de carga o bajo temperaturas extremas.

El modelo también añade control de tracción “rimpull”, diseñado para ofrecer mayor adherencia en superficies resbaladizas o complicadas. A esto se suma un nuevo paquete opcional pensado para aplicaciones de reciclaje y residuos, que integra protección adicional para la máquina y un sistema de prefiltrado de aire en cabina para entornos con alta presencia de polvo y partículas.

El L120 Electric mantiene una capacidad operativa de entre cinco y nueve horas en aplicaciones ligeras y medias, dependiendo del tipo de trabajo. Volvo asegura que el desempeño se mantiene al nivel de su equivalente diésel, pero con las ventajas de una operación libre de emisiones directas y menores requerimientos de mantenimiento. Su capacidad de carga alcanza las 13,228 libras, mientras que la batería de 282 kWh alimenta un sistema eléctrico diseñado para soportar jornadas continuas de trabajo.

En términos de productividad, el cargador incorpora motores eléctricos independientes para la propulsión y el sistema hidráulico, una configuración que mejora la respuesta operativa y aprovecha la energía generada durante el frenado. Además, el equipo ofrece capacidades de cucharón que van de 4.3 a 7.2 yardas cúbicas, adaptándose a distintas aplicaciones de carga y movimiento de materiales.

Las pruebas recientes del equipo se realizaron en un aserradero de gran escala en Suecia, donde la máquina trabajó de manera continua bajo temperaturas bajo cero y en jornadas compartidas por múltiples operadores. De acuerdo con la información presentada, una de las ventajas más destacadas en este entorno fue el arranque inmediato del cargador eléctrico, eliminando los tiempos de calentamiento habituales en maquinaria diésel durante climas fríos.

Con estas actualizaciones, Volvo continúa fortaleciendo el desarrollo de maquinaria pesada eléctrica para aplicaciones industriales y de construcción, apostando por equipos capaces de mantener altos niveles de productividad mientras avanzan las tecnologías enfocadas en eficiencia energética y reducción de emisiones.

Fuente: Volvo CE

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